A ocho meses de haber asumido el cargo, Mario Cristalinas, de apenas 24 años, presentó su renuncia como director general del DIF municipal en La Paz, Estado de México, en medio de fuertes críticas por la presunta inacción del organismo ante el secuestro y posterior asesinato de un niño de cinco años conocido como Fernandito.
El joven funcionario agradeció públicamente a la presidenta municipal Martha Guerrero por la oportunidad de servir, agradecimiento que contrastó con el rechazo social motivado por el caso.
La madre del menor, quien enfrenta una discapacidad del habla, acudió al DIF y a la Fiscalía en busca de ayuda, pero no recibió una respuesta efectiva hasta acudir a Ciudad Mujer.
Colectivos y vecinos han exigido una investigación exhaustiva y una revisión de los protocolos institucionales para evitar que hechos similares se repitan .

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