Según datos recientes, 94 de las 210 principales presas en México —equivalentes al 45 % del total— continúan con niveles de almacenamiento por debajo del 50 % de su capacidad, pese a la intensidad de las lluvias registradas durante el año. De ese total, 41 embalses están entre cero y 20 %, lo que evidencia una recuperación aún limitada del recurso hídrico.
Aunque la Conagua reportó un avance en el llenado general —al alcanzar un promedio nacional del 50 % al 10 de agosto gracias a las lluvias acumuladas—, la situación sigue siendo crítica para casi la mitad de los embalses del país.
Este escenario deja de manifiesto que, a pesar de un repunte favorable en la disponibilidad de agua, es crucial adoptar medidas para maximizar el aprovechamiento del agua pluvial y fortalecer la infraestructura hidráulica, especialmente en regiones donde la recuperación aún no se refleja en los niveles de almacenaje.

Más historias
Senado revisará proyectos estratégicos de la SECIHTI
Sheinbaum impulsa soberanía con maíz nativo
Transparencia consolida protección de datos en servidores públicos