La jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, encabezó la declaratoria de 12 árboles como Patrimonio Natural de la Ciudad de México, entre los que destaca un ahuehuete con aproximadamente 700 años de antigüedad, ubicado en la parroquia de Santa Catarina Mártir, en Azcapotzalco.

“Este ahuehuete tiene la misma cantidad de años que la ciudad de Tenochtitlan, 700 años. Este año estamos conmemorando los 700 años de Tenochtitlan y aquí en Azcapotzalco tienen una historia muy importante, tienen sus pueblos originarios, tienen barrios y tienen árboles que hay que conmemorar”, explicó Brugada ante vecinas y vecinos reunidos al pie del histórico árbol.
En el marco del Día Mundial del Árbol, que se celebra cada 28 de junio, la mandataria capitalina subrayó la necesidad de rendir homenaje a estos seres vivos, pues brindan oxígeno, sombra y múltiples servicios ambientales, además de ser testigos de la historia de la ciudad. “El árbol no es un ornamento, no es un lujo, sino el árbol es vida”, reiteró.
Durante el evento, Brugada Molina anunció un plan estratégico de protección y conservación del arbolado urbano que incluirá un conteo y diagnóstico de cada ejemplar para identificar los que estén en riesgo o requieran mantenimiento. Instruyó a las secretarías de Medio Ambiente, y Obras y Servicios a destinar mayores recursos para poda, control de plagas, retiro de árboles dañados y reforestación, aprovechando la temporada de lluvias.
“Vamos a atender riesgos, vamos a controlar plagas y enfermedades, vamos a diseñar la infraestructura verde que fortalezca nuestra resiliencia ecológica”, afirmó.


También se abrió la convocatoria para que la ciudadanía nomine árboles que puedan ser declarados Patrimonio Natural y elijan sus nombres, con el fin de fortalecer el vínculo social y cultural con el arbolado urbano. Actualmente, existen en la capital alrededor de 12 especies con características adecuadas para obtener esta distinción.
Por su parte, la secretaria de Medio Ambiente, Julia Álvarez Icaza, destacó que el arbolado urbano no solo representa un valor ambiental, sino también histórico, social y cultural, y subrayó que su manejo es una demanda ciudadana cada vez más visible, especialmente ante los recientes incidentes de caída de árboles por lluvias.
Álvarez Icaza recordó que la historia de la ciudad se cuenta también a través de sus árboles, como las jacarandas introducidas en el siglo XX por el jardinero japonés Tatsugoro Matsumoto, o los eucaliptos, que aunque fueron populares por su rápido crecimiento, hoy se consideran problemáticos debido a su alto consumo de agua y escaso aporte ecológico local.
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Finalmente, señaló que la distribución desigual del arbolado urbano refleja la inequidad social, pues las zonas con más árboles suelen coincidir con colonias de mayores ingresos, mientras que las áreas marginadas carecen de espacios verdes. “No podemos permitir que el arbolado urbano siga siendo un tema de élite. Democratizar el acceso al verde es garantizar el derecho humano a un medio ambiente sano”, puntualizó.
Entre los 12 árboles declarados patrimonio de la Ciudad de México se encuentran 10 ahuehuetes monumentales distribuidos en Cuauhtémoc, Azcapotzalco, Coyoacán, Miguel Hidalgo y Xochimilco, además de un laurel de la India en Benito Juárez y un fresno en Coyoacán.
Acompañaron a Clara Brugada, el secretario de Gobierno, César Cravioto; la alcaldesa de Azcapotzalco, Nancy Núñez Reséndiz; así como autoridades ambientales y vecinas y vecinos de la demarcación.

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