En medio de las rutinas penitenciarias, la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y el Registro Civil capitalino celebraron la campaña “Matrimonios, Registros y Reconocimientos 2025”.
En esta ocasión, 112 parejas contrajeron matrimonio dentro de los reclusorios Norte, Varonil Norte y los Centros Varoniles de Seguridad Penitenciaria I y II, todos ubicados en la alcaldía Gustavo A. Madero.

La jornada también incluyó 17 nacimientos registrados y 23 reconocimientos de hijos, brindando certeza jurídica a decenas de familias.
El derecho a formar una familia no se suspende por estar privado de la libertad. Estas ceremonias ofrecen dignidad, identidad y un futuro más estable para las familias.
De los matrimonios celebrados, 89 fueron entre personas internas y externas, 22 entre personas privadas de la libertad de diferentes.
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Cada acto que se formaliza fortalece el tejido social y permite avanzar en procesos reales de reinserción.
“Casarse aquí tiene un valor especial. Es decirle al mundo que seguimos siendo personas, con sueños y con familia”, expresó uno de los internos recién casados.
En los patios, decorados con flores de papel y música en vivo, los abrazos, las sonrisas y los pasteles compartidos dejaron ver que el amor también habita tras los barrotes.
La ceremonia fue testigo de reencuentros y compromisos, donde padres, madres e hijos compartieron la esperanza de reconstruirse como familia.

Por su parte la SSC subrayó que iniciativas como esta no solo brindan certeza legal. También favorecen la paz interna, la reconstrucción de vínculos afectivos y reducen la reincidencia.
Reconocer la importancia del matrimonio, incluso en prisión, significa apostar por la dignidad humana como base de la reinserción.
Estas acciones, fortalecen los derechos fundamentales: la identidad, la familia y el amor como camino hacia la libertad interior.

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