Investigadores del Instituto Politécnico Nacional (IPN) desarrollan nanocompuestos innovadores conformados por dióxidos de titanio y silicio, capaces de aumentar la eficacia de los fármacos al dirigir los principios activos exclusivamente hacia las células enfermas.
La doctora María Luz Carrera Jota, especialista en Ciencias Naturales e Ingeniería y maestra en Tecnología Avanzada, explicó que esta metodología abre la posibilidad de transformar los tratamientos contra el cáncer de mama y de ovario, mediante terapias menos agresivas.

El objetivo es que, en lugar de acudir a sesiones de quimioterapia, los pacientes puedan ingerir un fármaco que ataque directamente las células cancerosas sin dañar tejidos u órganos sanos.
Este proyecto forma parte de las acciones científicas y educativas impulsadas por el Gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y el secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, en favor de la innovación y la salud pública.
Carrera Jota, adscrita a la Escuela Superior de Ingeniería Química e Industrias Extractivas (ESIQIE), encabeza el proyecto “Nuevos nanovehículos para la encapsulación de medicamentos”, junto con un equipo multidisciplinario de científicos.
Su propósito es sentar las bases de terapias personalizadas que integren estrategias médicas de vanguardia y respondan a las necesidades específicas de cada paciente.
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“Buscamos que, en lugar de quimioterapias, una persona pueda tomar un medicamento accesible que llegue directamente al cáncer, destruyendo las células afectadas sin dañar órganos sanos”, destacó la investigadora.
A nivel global, países como España y China lideran el desarrollo de la nanotecnología médica, y actualmente realizan pruebas en animales para consolidar terapias basadas en estos métodos.
En México, el equipo del IPN ya reporta avances prometedores a nivel in vitro: los nanocompuestos mostraron una viabilidad celular superior al 80%, lo que demuestra que no son tóxicos y pueden funcionar como sistemas inteligentes de administración de fármacos.

Los científicos también realizaron estudios de fotoluminiscencia con iones de europio, un elemento utilizado en bioimagen, para rastrear los nanocompuestos dentro de tejidos biológicos sin dañarlos.
La doctora Carrera subrayó que los resultados, que se buscarán proteger mediante registro de propiedad intelectual, abren la puerta al desarrollo de nuevas terapias personalizadas basadas en nanomateriales, consolidando un avance trascendental para la ciencia y medicina mexicana.

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