Los precios del cobre registraron una caída, mientras que el aluminio mostró un repunte, en un contexto de menor tensión en Medio Oriente que modificó las expectativas de los mercados sobre el suministro y la demanda de metales industriales.
El descenso del cobre estuvo relacionado con factores como el fortalecimiento del dólar y altos niveles de inventarios en la Bolsa de Metales de Londres, lo que presiona a la baja su cotización al reducir la urgencia de compra.
En contraste, el aluminio se vio impulsado por preocupaciones persistentes sobre posibles interrupciones en el suministro desde Medio Oriente, una región clave para su producción y exportación global.
El comportamiento divergente de ambos metales refleja la sensibilidad del mercado a la evolución del conflicto geopolítico, así como a variables macroeconómicas como el tipo de cambio y las perspectivas de crecimiento global.
Te recomendamos Supervisan primera Utopía en Magdalena Contreras


Más historias
Impacto económico del Mundial en México fue limitado, revela Banamex
Banxico prevé mantener tasa de interés en 6.5 % ante retos económicos
Sheinbaum destaca que acuerdo entre México y la UE impulsará inversiones