Picotazo Político

Las noticias al minuto

Crónicas Urbanas

Crónicas Urbanas

Parque de los Venados: cuando la autoridad reacciona… pero no resuelve

Por Jorge Arturo Castillo

  • La reacción de las autoridades tras la publicación de esta columna dejó algo claro: sí pueden actuar cuando quieren. El problema es que, mientras se privilegian medidas rápidas y visibles, los problemas estructurales del Parque de los Venados siguen intactos.

Parque de los Venados

Algo curioso ocurrió después de la publicación de la primera entrega sobre el Parque de los Venados: aparecieron policías recorriendo el parque, cuadrillas trabajando y hasta volvieron a funcionar —por un día— dos de las fuentes que dan identidad a este espacio emblemático de Benito Juárez.

No es menor. Significa que sí existe capacidad de reacción. Que sí hay posibilidad de intervenir cuando el tema se vuelve visible públicamente.

La pregunta incómoda es otra: ¿por qué tiene que existir presión pública o una columna periodística para que ocurra algo tan básico como dar mantenimiento a un parque?

La política del maquillaje

La escena fue casi simbólica. Aparatos de ejercicio recién pintados, fuentes encendidas temporalmente y presencia policiaca visible. El problema es que, detrás de esa reacción inmediata, el fondo permanece prácticamente intacto.

Porque varios de esos aparatos siguen sin funcionar. Fueron pintados, sí, pero no reparados. El deterioro mecánico continúa. Y eso resume perfectamente una vieja práctica de gobierno en la Ciudad de México: atender lo visible antes que resolver lo importante.

El mismo caso aplica para las fuentes. Encenderlas un día sirve para mandar un mensaje. Mantenerlas funcionando de manera permanente implicaría un verdadero compromiso de operación y mantenimiento.

Un parque rebasado por la basura

Mientras tanto, la basura sigue ganando terreno. Jardines, pasillos y zonas alrededor de las bancas permanecen saturados de residuos incluso entre semana, no únicamente después de los fines de semana.

Los botes de basura lucen constantemente rebasados y la sensación de descuido continúa siendo evidente para cualquiera que recorra el parque con honestidad.

Parque de los Venados

Aquí existe una doble responsabilidad. Por un lado, una autoridad que no logra mantener limpio uno de los parques más importantes de Benito Juárez. Por otro, ciudadanos que siguen actuando como si el espacio público fuera tierra de nadie.

El problema que nadie quiere tocar

Sin embargo, uno de los temas más delicados sigue prácticamente intacto: la presencia de personas en situación de calle dentro del área de juegos infantiles.

No se trata de criminalizar la pobreza ni la vulnerabilidad social. Se trata de reconocer algo elemental: un espacio destinado a niñas y niños debe mantenerse en condiciones seguras e higiénicas.

Hoy, madres y padres de familia siguen observando cómo esa área permanece ocupada por vagabundos u homeless, con todo lo que ello implica: suciedad, desechos y una sensación permanente de inseguridad.

Cuando la autoridad llega tarde

También persiste el problema de los paseadores de perros que utilizan áreas no autorizadas como espacios de descontrol, muchas veces sin recoger heces y sin ninguna supervisión real.

Aunque uno de los cuidadores más problemáticos fue retirado temporalmente tras la presencia policiaca, la sensación general es que las medidas siguen siendo reactivas y no preventivas.

Y ese es precisamente el problema de fondo en muchos espacios públicos de la capital: la autoridad aparece después del conflicto, nunca antes.

Te recomendamos: Parque de los Venados: abandono, simulación y una autoridad que no aparece

El parque que merece Benito Juárez

Este emblemático sitio, el Parque de los Venados, no necesita soluciones espectaculares ni proyectos costosos para redes sociales. Necesita lo básico: limpieza constante, mantenimiento real, sanitarios funcionando, vigilancia permanente y reglas claras de convivencia.

También requiere campañas públicas elementales: no tirar basura, recoger heces de mascotas y respetar áreas comunes. Lo increíble es que en 2026 todavía haya que insistir en algo tan básico.

Desde esta columna, el llamado es directo a la alcaldía Benito Juárez: atender el parque desde una visión integral y permanente, no únicamente mediante acciones temporales cuando el tema se vuelve incómodo públicamente.

El espacio público como reflejo de gobierno

Los parques son mucho más que áreas verdes. Son termómetros urbanos. Reflejan el nivel de orden, mantenimiento y capacidad de gestión de una ciudad.

Cuando un parque comienza a deteriorarse, no solo se desgasta el mobiliario. También se erosiona la convivencia, la seguridad y la calidad de vida de quienes lo utilizan todos los días.

Y hoy, el Parque de los Venados sigue enviando una señal preocupante: la autoridad puede reaccionar… pero todavía no logra resolver.

About Author

Verified by MonsterInsights