El brote de ébola que afecta a la República Democrática del Congo continúa avanzando y representa uno de los mayores desafíos sanitarios de los últimos años. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que la epidemia está lejos de ser contenida y que el riesgo de que el virus siga propagándose permanece elevado.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, señaló que la enfermedad ha ganado terreno con rapidez desde que la emergencia sanitaria internacional fue declarada el pasado 17 de mayo.

La situación resulta especialmente preocupante en el este del país, donde los desplazamientos constantes de población y la violencia derivada del conflicto armado dificultan las labores de vigilancia, atención médica y seguimiento de personas que estuvieron en contacto con pacientes infectados.
Uno de los principales focos de preocupación para las autoridades sanitarias es que varias personas están muriendo en sus propias viviendas o comunidades, sin haber llegado a los centros especializados de atención.
Para Tedros, este escenario podría significar que existen cadenas de transmisión que todavía no han sido detectadas, lo que complica aún más los esfuerzos para frenar el avance del virus.
Hasta ahora, el brote se mantiene dentro de territorio congoleño y ha alcanzado seis provincias. Sin embargo, la OMS mantiene la alerta ante la posibilidad de que el virus cruce nuevamente las fronteras.
El organismo internacional recordó que Uganda registró casos relacionados con el brote, aunque logró interrumpir la transmisión. Además, el mes pasado se detectó un caso en Francia relacionado con un viajero procedente de la región afectada.
La magnitud de la emergencia ya convirtió a este brote en el más grave registrado en la historia de la República Democrática del Congo y en el segundo más grande desde que se identificó el virus.
El antecedente más severo ocurrió entre 2014 y 2016 en África Occidental, cuando el ébola provocó alrededor de 11 mil muertes y 28 mil contagios.
Te puede interesar: Por condiciones climáticas Bacalar pospone su Noche de DJs
La variante responsable de la actual emergencia es Bundibugyo, cuya letalidad se estima entre 30 y 50 por ciento. Hasta ahora no existen vacunas o tratamientos específicos autorizados contra esta variante, aunque investigadores trabajan en distintas alternativas.
En un avance que podría resultar determinante para enfrentar la epidemia, dos vacunas dirigidas específicamente contra la variante Bundibugyo ya comenzaron a ser probadas en seres humanos.

Mientras tanto, un comité internacional de expertos analiza la evolución del brote y la respuesta implementada por las autoridades. Sus recomendaciones servirán para definir las acciones que deberán mantenerse durante los próximos meses.
La evaluación actual de la OMS coloca el riesgo de propagación dentro de la República Democrática del Congo en un nivel muy alto. Para los países vecinos es considerado alto, mientras que para el resto de África y otros continentes permanece bajo.
Sin embargo, la advertencia de la OMS es clara: mientras continúen los contagios que no han sido identificados y las condiciones de inseguridad dificulten el control sanitario, la epidemia seguirá representando una amenaza que trasciende las comunidades donde comenzó.

Más historias
Trump eleva la tensión comercial y amenaza con aranceles de 50% a Canadá
Trump endurece el choque comercial con Canadá
Trump pausa por tres días aranceles a Canadá tras anunciar un acuerdo