El gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar, refrendó su compromiso de seguir impulsando acciones que permitan fortalecer los servicios de salud en la entidad, mediante una coordinación estrecha con las autoridades federales.
Como parte de esta agenda de trabajo, el mandatario chiapaneco sostuvo esta mañana una reunión con el doctor Alejandro Svarch Pérez, director general del IMSS-Bienestar, encuentro en el que ambos coincidieron en la importancia de mantener una colaboración permanente para atender las necesidades de salud de las y los chiapanecos.

Ramírez Aguilar destacó que la coordinación entre el Gobierno de Chiapas y el IMSS-Bienestar representa una vía para avanzar en la atención de las demandas de la población y fortalecer las acciones institucionales en materia sanitaria.
Durante el encuentro, el gobernador también expresó su reconocimiento a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, por el respaldo que su administración ha brindado a Chiapas en materia de salud.
El mandatario estatal ha colocado la atención a la población como uno de los ejes de su administración, por lo que el diálogo y la colaboración con las instituciones federales forman parte de las acciones encaminadas a consolidar una estrategia conjunta para mejorar los servicios médicos.
Te puede interesar: Yucatán consolida protección de datos personales desde las aulas

La reunión con el titular del IMSS-Bienestar refleja así la intención del Gobierno de Chiapas de mantener una agenda coordinada con la Federación, particularmente en un sector que tiene impacto directo en la calidad de vida de las familias.
Para Eduardo Ramírez Aguilar, mantener esta comunicación institucional permite sumar esfuerzos y dar continuidad a las acciones orientadas a fortalecer la atención sanitaria en Chiapas, con el acompañamiento del Gobierno de México.

Más historias
Fiscalía y Movilidad suman esfuerzos por una movilidad más segura en Chiapas
Chiapas abre sus puertas al diálogo electoral nacional
Chiapas impulsa crédito para mujeres víctimas de violencia