La Fundación Michou y Mau acusó que hubo un retraso de tres días para trasladar a Texas, Estados Unidos, a una menor de dos años rescatada tras la explosión de una pipa de gas LP en Iztapalapa. La niña, que resultó gravemente quemada, se encontraba internada en el Centro Médico Siglo XXI mientras se organizaba su traslado al Shriners Hospitals for Children en Galveston por las severas quemaduras y el daño pulmonar causado por la inhalación de humo.
Su estado es “crítico, pero estable”, y requiere injertos y posiblemente intubación.
La activista Virginia Sendel lamentó que el tiempo es esencial en casos de quemaduras, porque la demora puede agravar las complicaciones. La abuela, Alicia Matías Teodoro, quien la protegió durante la explosión, falleció días después.

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