En el marco de los esfuerzos para consolidar la paz y la justicia social en Chiapas, el Fiscal General del Estado, Jorge Luis Llaven Abarca, refrendó su compromiso con la protección de niñas, niños, adolescentes y mujeres, al impulsar un enfoque humanista que coloca la dignidad de las personas en el centro de la acción pública.
Durante un encuentro con la comunidad estudiantil de la Universidad de Chiapas, se compartió el Decálogo Humanista para la Protección de Niñas, Niños, Adolescentes y Mujeres, una iniciativa orientada a fortalecer la prevención de la violencia de género y el abuso infantil desde los espacios cotidianos.

El trabajo encabezado por Llaven Abarca ha sido fundamental en el proceso de pacificación que vive actualmente la entidad, mediante una estrategia que combina la aplicación de la ley con acciones de prevención, proximidad social y formación en valores. Este enfoque reconoce que la seguridad no solo se construye desde las instituciones, sino también desde la conciencia colectiva.
Si bien se han logrado avances significativos, se subrayó que aún existe un amplio camino por recorrer para erradicar conductas que vulneran los derechos de los sectores más sensibles de la sociedad.
El diálogo con estudiantes permitió reflexionar sobre la corresponsabilidad social para prevenir la violencia de género y el abuso infantil. En este contexto, se agradeció al rector de la Universidad de Chiapas, César Serrano Nucamendi, así como a su esposa Lupita Ramírez, por abrir este espacio de diálogo y reflexión.
La participación activa de la comunidad universitaria fue clave para llevar el mensaje de que los hogares, las escuelas y los centros de trabajo deben ser espacios seguros, donde prevalezca el respeto, la igualdad y la protección de los derechos humanos.

Te puede interesar: Huacho Díaz Mena refuerza la seguridad de Yucatán con nuevas unidades
El Decálogo Humanista busca trascender el discurso institucional y convertirse en una guía práctica para la convivencia diaria. La intención es que este mensaje llegue a las familias, a las aulas y a los entornos laborales, promoviendo una cultura de denuncia, prevención y acompañamiento a las víctimas.
La jornada concluyó con un llamado a la acción colectiva para seguir fortaleciendo la paz en Chiapas desde una visión humanista. Solo mediante la suma de voluntades entre autoridades, academia y sociedad civil será posible consolidar un estado donde la niñez y las mujeres vivan libres de violencia, y donde la justicia sea sinónimo de bienestar social.

Más historias
Fiscal de Chiapas refuerza estrategia de seguridad en estiaje
Sheinbaum entrega viviendas del Bienestar en Nuevo León
Brugada supervisa avances de la Utopía del Maíz en Tlalpan