Los conductores de las nuevas unidades eléctricas del Metrobús que trasladan usuarios del centro de la Ciudad de México al Aeropuerto Internacional (AICM) enfrentan una de las rutas más complejas de la metrópoli, debido a la alta concentración de comercio ambulante, transporte público y privado, así como al constante tránsito peatonal.
De acuerdo con Daniel Quezada, gerente general de la empresa Conexión Centro Aeropuerto, los operadores deben maniobrar unidades de hasta 15 metros de longitud en corredores saturados por cargadores de mercancía, triciclos y vehículos particulares, lo que exige altos niveles de precisión y responsabilidad en la conducción.
Esta situación ha llevado a que la capacitación de los operadores sea una de las más completas y extensas dentro del sistema Metrobús. Además de manejar unidades eléctricas de 8.5 metros, que cubren el tramo de avenida Reforma al AICM, los conductores deben estar preparados para atravesar zonas estratégicas como Buenavista, Hidalgo, San Lázaro, Pantitlán y la Alameda Oriente.
El principal reto para los operadores del Metrobús se localiza en el Centro Histórico, particularmente en vialidades como avenida Hidalgo, Eje Central, Belisario Domínguez y República de Venezuela, donde convergen comercio establecido, ambulantaje, transporte concesionado y miles de peatones.
En temporadas de alta afluencia, como el regreso a clases o las fiestas decembrinas, el tránsito se vuelve aún más lento. “Gran parte del corredor se camina, porque aunque tengamos carril preferente no es confinado, lo que genera retrasos, roces y accidentes”, explicó Quezada.

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Para enfrentar estas condiciones, los aspirantes a conductores pasan por un proceso de formación que puede extenderse hasta 30 días. Este incluye capacitación teórica, prácticas en patios de resguardo, simuladores especializados desarrollados por Grupo CISA y entrenamiento directo en el corredor, lo que les permite operar cinco tipos de unidades, entre ellas Volvo y BYD de 12 y 15 metros, así como los nuevos autobuses Sunwin eléctricos.
Sobre estas últimas unidades, de 8.5 metros de longitud, Quezada señaló que resultan más ágiles y sencillas de conducir, al contar con menos componentes mecánicos y un diseño que facilita la movilidad en zonas congestionadas.
El pasado 30 de enero, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, dio el banderazo de salida a 19 unidades eléctricas de la “Ruta Quetzalcóatl”, que conecta Reforma con el AICM. Estos autobuses, orientados principalmente al turismo, forman parte de la estrategia de movilidad rumbo al Mundial de Futbol que se celebrará en 2026 en la CDMX, Monterrey y Guadalajara.

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