El Senado de Estados Unidos eliminó una partida de aproximadamente 400 millones de dólares destinada a gastos de seguridad que podrían haberse utilizado para financiar el polémico Salón de Baile impulsado por el presidente Donald Trump en la Casa Blanca, en un nuevo episodio de confrontación política entre republicanos y demócratas.
La decisión representa un golpe para uno de los proyectos más ambiciosos de Trump, quien ha promovido la construcción del recinto como parte central de su legado presidencial. Aunque el mandatario ha sostenido públicamente que la obra será financiada con aportaciones privadas, legisladores republicanos habían buscado incluir recursos federales bajo el argumento de reforzar la seguridad presidencial.

¿Por qué el Senado bloqueó los recursos?
La propuesta republicana contemplaba utilizar fondos etiquetados para seguridad, luego de que se mencionara el intento de atentado contra Trump durante la cena de corresponsales de la Casa Blanca. Sin embargo, la medida encontró resistencia inmediata entre los demócratas del Senado.
El líder demócrata Chuck Schumer acusó a los republicanos de intentar trasladar a los contribuyentes el costo de una obra “multimillonaria” asociada directamente con la imagen política de Trump.
“Los demócratas del Senado frustraron su primer intento”, afirmó Schumer, quien adelantó que su bancada continuará utilizando herramientas legislativas para impedir que recursos públicos sean dirigidos al proyecto.
El senador también criticó el contraste de prioridades en Washington, asegurando que mientras los demócratas buscan apoyar a las familias estadounidenses, los republicanos concentran esfuerzos en respaldar los intereses políticos del presidente.
Un proyecto rodeado de polémica
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La construcción del Salón de Baile ha generado debate desde su anuncio oficial. Entre las principales críticas se encuentran las modificaciones realizadas al complejo presidencial, incluida la demolición del ala este de la Casa Blanca, así como cuestionamientos sobre el diseño arquitectónico y las dimensiones del inmueble.
Especialistas y opositores han señalado que el proyecto rompe con la estética tradicional del recinto presidencial debido a su tamaño y estilo, muy distinto al resto de las instalaciones históricas de la Casa Blanca.
Pese a las críticas, Trump aseguró recientemente que las obras avanzan más rápido de lo previsto. A través de su red social Truth Social, el mandatario afirmó que el salón será “la instalación más magnífica de su tipo en todo Estados Unidos”.
Trump mantiene fecha de inauguración

El presidente estadounidense reiteró que la inauguración del nuevo Salón de Baile está programada para septiembre de 2028, en lo que considera una obra emblemática de su administración.
Aunque el Senado frenó por ahora la posibilidad de utilizar fondos públicos relacionados con seguridad, el futuro financiero del proyecto continúa abierto y promete seguir alimentando el debate político en Estados Unidos durante los próximos meses.

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