La memoria, la identidad y la vida cotidiana de Tepito llegan a la Galería José María Velasco con la exposición El ñero en la cultura. Daniel Manrique, muralista del barrio, primera retrospectiva dedicada al artista, que reúne más de 150 piezas para recorrer su trayectoria, sus experimentaciones plásticas y su estrecha relación con la comunidad. La muestra se presenta como parte de las actividades por el 75 aniversario de este recinto cultural de la Ciudad de México.
La exhibición permite aproximarse a la obra de Daniel Manrique (1939-2010), integrante del colectivo Tepito Arte Acá, quien encontró en las calles, los oficios, los comerciantes, las vecindades y los personajes del barrio una fuente permanente de inspiración. Su trabajo convirtió el entorno popular en un territorio de creación artística y representación social, alejado de los estereotipos con los que suele identificarse a esta zona del Centro Histórico.
Organizada en tres núcleos temáticos, la exposición explora las influencias artísticas del muralista, su trabajo con diversos materiales y técnicas, así como los procesos que desarrolló desde el boceto hasta la realización de murales. El recorrido también recupera la dimensión comunitaria de su obra y la manera en que vinculó la práctica artística con la experiencia cotidiana de los habitantes de Tepito.

Entre los materiales exhibidos se encuentran piezas realizadas entre 1967 y 2007, documentos audiovisuales y de archivo, obra inédita y trabajos que llevaban casi dos décadas sin mostrarse al público. Destaca el mural restaurado Consecuencias del industrialismo ajeno y la posibilidad de desarrollo con sensibilidad, conocimientos y pensamiento propio, además de una colección de 60 bocetos elaborados en servilletas, testimonio de un proceso creativo que encontraba posibilidades expresivas en materiales cotidianos.
La retrospectiva también permite reconocer la diversidad de recursos utilizados por Manrique y su interés por desarrollar un lenguaje accesible sin renunciar a la complejidad artística. Su propuesta partía de la convicción de que el arte debía dialogar con la población y representar sus experiencias, inquietudes y formas de organización.
Durante la inauguración, Salomón Israel Dorado Ávila, hijo del artista, recordó que su padre defendía la creación de obras destinadas al pueblo, pero rechazaba la idea de simplificar el arte para hacerlo comprensible. Para Manrique, explicó, la comunidad merecía propuestas de calidad, realizadas con talento, trabajo y dedicación.
También destacó la mirada del muralista sobre Tepito, un lugar cuya identidad no podía reducirse a las referencias habituales sobre la delincuencia, el comercio informal o el boxeo. En sus obras, Manrique reconoció una cultura propia, integrada por oficios, comerciantes, niñas y niños, calles, vecindades, creatividad y una historia construida por sus habitantes.

Esa perspectiva constituye uno de los ejes de la muestra: reivindicar al barrio como productor de cultura y conocimiento, capaz de narrar su propia historia mediante expresiones artísticas arraigadas en la experiencia colectiva.
La exposición recupera, además, la relación de larga data entre el artista y la Galería José María Velasco. Aunque en 1973 se presentó una muestra colectiva con obra suya, esta es la primera ocasión en que el recinto reúne un conjunto tan amplio de su producción, en buena medida procedente del archivo familiar resguardado por su hijo.
La curadora Ana Lizeth Mata explicó que el recorrido reúne las influencias de Manrique, su trabajo con distintos materiales y sus procesos de experimentación. Incluye bocetos, fotografías de murales desaparecidos y de obras que todavía permanecen, así como documentos que permiten comprender la relación del artista con Tepito y la colonia Guerrero.
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En el marco del aniversario del recinto, la directora general del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), Alejandra de la Paz Nájera, destacó la importancia de reconocer a un creador vinculado con su comunidad y con distintos espacios de la ciudad. Asimismo, señaló que la galería busca fortalecer sus programas expositivos y públicos para acercar a niñas, niños y jóvenes a la creatividad y las posibilidades de la cultura.
La muestra, presentada por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el INBAL, propone así una lectura de la obra de Daniel Manrique que trasciende el muralismo para explorar el vínculo entre arte, memoria urbana e identidad popular. Su legado plantea una reflexión sobre quiénes cuentan la historia de una comunidad y cómo las expresiones artísticas pueden contribuir a preservar sus voces, prácticas y experiencias.
El ñero en la cultura. Daniel Manrique, muralista del barrio permanecerá abierta hasta marzo de 2027, de martes a domingo, de 10:00 a 18:00 horas, en la Galería José María Velasco, ubicada en Peralvillo 55, colonia Morelos, alcaldía Cuauhtémoc, Ciudad de México. La entrada es gratuita.

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