El proyecto Donde reposa el ídolo, de la artista Karla Kaplun, propone una revisión contemporánea de la historia arquitectónica y simbólica del antiguo Convento de Santa Teresa la Antigua, actual sede de Ex Teresa Arte Actual, a partir de los vínculos entre imagen, memoria, archivo y poder.
Presentada en el recinto, la propuesta parte de una investigación en torno al Cristo de Santa Teresa y a las distintas representaciones, relatos y documentos que se han construido alrededor de esta figura religiosa. El proyecto busca recuperar esas capas de significado para abrirlas a nuevas interpretaciones desde el presente.
Durante la apertura se realizó un conversatorio presentado por Luis A. Orozco, director de Ex Teresa Arte Actual, y moderado por el curador Manuel Pidal. En el encuentro, Kaplun explicó que Donde reposa el ídolo se desarrolla en dos momentos.

La primera etapa corresponde al despliegue y socialización de un Atlas que concentra parte de la investigación de la artista. En él se reúnen documentos, bocetos, referencias y piezas que permiten reconstruir, desde la ficción, el mobiliario y las imágenes que habitaron el ábside de la Capilla de Santa Teresa desde el siglo XVII.
El proyecto coloca en el centro la imagen del Cristo de Santa Teresa y explora cómo los símbolos religiosos adquieren significado a través de los relatos, los archivos y las estructuras de poder que los rodean. Más que plantear una reconstrucción histórica definitiva, la investigación propone observar las distintas formas en que una imagen puede ser interpretada, transmitida y transformada con el paso del tiempo.
La segunda etapa se desarrollará en 2027 y retomará la figura histórica del arco triunfal, una arquitectura efímera utilizada para recibir y celebrar a gobernantes. Kaplun plantea una inversión de su significado: la estructura contemporánea, de aproximadamente ocho metros de altura, dejará de ser un espacio para recibir al poder y se convertirá en un lugar para atravesarlo en sentido de salida.
El planteamiento adquiere una dimensión particular al considerar la historia del inmueble y las transformaciones que ha experimentado su significado. La arquitectura deja de funcionar únicamente como escenario y se convierte en un elemento que participa en la construcción de la memoria.


Durante el conversatorio, el historiador e investigador Alejandro Hernández abordó el contexto histórico y religioso del antiguo recinto, así como las tradiciones vinculadas con los Carmelitas Descalzos y las devociones asociadas con distintas figuras religiosas.
Uno de los puntos de discusión fue la manera en que se construyen y transmiten los relatos sobre imágenes consideradas milagrosas. En el caso del Cristo de Santa Teresa, Hernández revisó las versiones existentes sobre su origen, materialidad y traslado, además de los relatos que le atribuyeron transformaciones y manifestaciones extraordinarias.
La revisión permitió establecer una diferencia entre el valor histórico de los documentos que registran una creencia y la comprobación científica de los acontecimientos narrados. De esta manera, el archivo se presenta no sólo como fuente de información, sino también como evidencia de la forma en que determinadas sociedades construyeron y legitimaron sus relatos.

Otro episodio analizado fue el relacionado con el pintor Rafael Ximeno y Planes, responsable de la decoración de los frescos de la Capilla de Santa Teresa. En esas obras representó la sublevación de los indígenas del pueblo de El Cardonal, vinculada con los levantamientos registrados para impedir el traslado del llamado Cristo negro de Ixmiquilpan hacia la ciudad.
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Del conjunto pictórico únicamente permanece una maqueta preparatoria, mientras que el fresco original desapareció después del sismo de 1845. La pérdida de la obra introduce otra dimensión en la investigación: aquello que ya no existe materialmente puede permanecer mediante documentos, reproducciones, testimonios y relatos.
A partir de esta relación entre imagen, relato y poder, la artista Abril González planteó una reflexión sobre lo que permanece de un símbolo cuando cambia el sistema que originalmente le otorgaba significado. Bajo esta perspectiva, Ex Teresa aparece como un espacio activo de memoria, donde las huellas de su pasado religioso dialogan con las prácticas y lenguajes del arte contemporáneo.
La Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) presentaron el proyecto en Ex Teresa Arte Actual como una propuesta que articula investigación artística, historia y reflexión contemporánea en torno a un inmueble cuya propia arquitectura constituye parte fundamental de la memoria cultural de la ciudad.

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