La temporada de lluvias pone al descubierto que los baches en la Ciudad de México no son solo un problema de pavimento, sino reflejo de vulnerabilidades estructurales en el subsuelo.
Expertos del Colegio de Ingenieros Civiles señalan que la sobreexplotación del acuífero ha compactado las capas subterráneas, lo que provoca hundimientos que van debilitando la base por debajo del asfalto.
Entre octubre de 2024 y agosto de 2025, la administración de Clara Brugada reportó que se atendieron 257,214 baches en 217 vialidades como parte del Primer Informe de Gobierno.
A pesar de las labores de “bacheo”, muchas reparaciones se reviven con cada tormenta, ya que no se hace una restauración completa: se repara solo la superficie sin atender las capas internas del suelo, lo que provoca que los baches reaparezcan rápidamente.
En colonias como Las Águilas, Álvaro Obregón, los vecinos observan que socavones reparados vuelven a hundirse tras lluvias, evidenciando la necesidad de un plan permanente de mantenimiento y atención integral al subsuelo para evitar que los recursos invertidos se malogren.

Más historias
CDMX impulsa reforma para rentas justas
Celebrarán desfile de globos gigantes en la CDMX por el Día del Niño
Brugada inaugura Casa 3Rs para cuidados en Coyoacán