Durante el vuelo 421 de Aeroméxico con ruta Miami-Ciudad de México, un cirujano mexicano intervino de emergencia para ayudar a una mujer que se estaba asfixiando.
Pablo Orozco Obregón, especialista en cirugía y gastroenterología, aplicó la maniobra de Heimlich cuando María Gracia Parra sufrió una obstrucción al comer un “Cheetos” que le cerró la tráquea.
El hecho ocurrió a una altitud de 37,000 pies; la tripulación autorizó al doctor actuar rápidamente. Gracias a su reacción inmediata, la pasajera recuperó la respiración y el vuelo continuó sin mayores contratiempos.

Más historias
Impulsan figura de cumplimiento anticorrupción
Salud mental juvenil, prioridad nacional: Sheinbaum
Transparencia en Yucatán se fortalece con capacitación