Entre balones, historias y sonrisas, el libro Peloti y el Mundial: una guía cultural para entender el juego llegó para demostrar que el fútbol también se lee, se piensa y, sobre todo, se disfruta desde la cultura. La presentación se realizó en el Museo Mural Diego Rivera, en el marco de la tradicional Noche de Museos.
Las autoras y autores Gina Jaramillo, Sebastián Kohan, Rafael Igatúa, Mariana Anzorena y Daniel González, acompañados por la editora Carolina Herranz, compartieron con entusiasmo los detalles de esta publicación que convierte al Mundial en una ventana para conocer culturas, historias y realidades diversas.

Más allá de los goles y las estadísticas, el libro propone un viaje en el tiempo y por distintos países, explorando tradiciones, contextos sociales e identidades nacionales. La obra forma parte de las celebraciones por los 40 años del recinto, adscrito al Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, así como del seminario De Terremotos y Mundiales 1985-2026, realizado junto con la organización El Asunto Urbano.
Uno de los elementos más entrañables es “Peloti”, una simpática pelota de fútbol que guía la narrativa con preguntas y curiosidades, haciendo del libro una experiencia ágil, cercana y perfecta para todo público. “El fútbol es una excusa para hablar de identidad, memoria y cultura”, coincidieron sus creadores.
La autora Mariana Anzorena destacó que el proyecto nació de la pasión compartida por el fútbol desde la infancia, mientras que Rafael Igatúa subrayó que la obra evita el enfoque deportivo tradicional para adentrarse en los significados sociales del juego.

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Por su parte, Gina Jaramillo celebró que Peloti invite a la conversación entre amigos y familias, además de ofrecer información distinta a la que circula en redes sociales, con mayor contexto histórico y cultural, incluso sobre países menos conocidos o con realidades complejas.
Así, en vísperas de la próxima Copa Mundial, este libro se posiciona como una propuesta fresca, divertida y reflexiva que demuestra que el fútbol también puede ser una fiesta cultural.

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