La Sala de Arte Público Siqueiros (SAPS) del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura llevó a cabo el pasado sábado 6 de diciembre una jornada especial integrada por dos actividades que formaron parte del programa público de Fusiones, exposición inspirada en los principios técnicos y conceptuales del libro Cómo se pinta un mural, de David Alfaro Siqueiros. La muestra, curada por Esteban King Álvarez, reunió obras de Valentina Díaz, Fabiola Menchelli, Fabiola Torres-Alzaga, Daniel Monroy Cuevas e Ismael Sentíes, quienes retomaron la experimentación material, la importancia del gesto y la dimensión colectiva del arte, ejes fundamentales en la producción del muralista.
El recorrido por la exposición permitió apreciar materiales del acervo de la SAPS junto con piezas contemporáneas que abordaron temas como la percepción visual, el montaje cinematográfico y la crítica social. Esta articulación amplió los diálogos entre el legado siqueiriano y las nuevas prácticas artísticas, dando lugar a una lectura renovada de sus principios estéticos.
Las actividades iniciaron a las 11:00 horas con una visita guiada encabezada por los artistas participantes, quienes compartieron con el público los procesos detrás de sus obras, los cruces entre pintura, objeto y acción, y la manera en que la muestra se integró al proyecto institucional de la SAPS, orientado al estudio y activación contemporánea de la obra de Siqueiros.

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A las 12:00 horas, la artista Valentina Díaz presentó Hablar también es moverse, una pieza performática que concibió el lenguaje como un territorio en disputa. Aunque su trabajo surgió desde la abstracción, la autora lo vinculó con lo político, especialmente con la experiencia de la migración y los desplazamientos que transforman cuerpo y voz. Para esta activación propuso un torneo participativo integrado por dos rondas y cuatro equipos de dos personas, quienes compitieron en dinámicas verbales y corporales que dialogaron con el movimiento presente en La marcha de la humanidad. El equipo ganador recibió un paquete de publicaciones históricas de la SAPS.
La jornada abrió un espacio de reflexión sobre la palabra como gesto, frontera y acción, ampliando las posibilidades de interacción entre público, obra y museo. La sede de la SAPS se ubica en Tres Picos 29, colonia Polanco, alcaldía Miguel Hidalgo, en la Ciudad de México.

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