La primera mitad de 2025 cerró con un alivio notable en la crisis hídrica nacional gracias a la temporada de lluvias, reduciendo la superficie afectada por la sequía del 73.9 por ciento al 36.2 por ciento del territorio —una caída del 84 % con respecto a junio de 2024— según datos de la Conagua y Semarnat.
Actualmente, 173 municipios en 12 estados aún padecen niveles de sequía moderada a excepcional (D1–D4), siendo Sonora (70), Chihuahua (32) y Coahuila (22) los más impactados. Adicionalmente, 166 municipios presentan sequía anormal (D0), lo que suma 339 localidades afectadas.
El descenso de la sequía se atribuye a tormentas intensas asociadas a sistemas como los ciclones Dalila y Flossie, así como lluvias superiores al promedio en gran parte del país —regiones como norte, centro, sur y sureste experimentaron precipitaciones significativas.
No obstante, persisten niveles extremos en zonas como la península de Baja California y el noroeste. Especialistas advierten que, sin una gestión hídrica integral—que incluya drenaje eficiente y conservación de presas—estas lluvias pueden aumentar riesgos de inundación y desperdicio del recurso.

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